domingo, 26 de febrero de 2012

El colesterol elevado es el paso previo al Alzheimer.

La pérdida de memoria, las alteraciones del lenguaje y la falta de atención en la edad adulta, síntomas de un deterioro cognitivo leve (DCL) que puede derivar en Alzheimer, están directamente relacionadas con altos niveles de colesterol en sangre, según alerta un estudio que lidera el Hospital Clínic de Barcelona.

Este estudio pionero, que publica "on line" la revista The American Journal of Medicine, vincula por primera vez los trastornos de las funciones cerebrales superiores con los niveles de colesterol elevado en sangre, conclusión a la que se ha llegado tras seguir de cerca durante cinco años a 47 pacientes con Hipercolesterolemia Familiar (HF). La HF es una enfermedad hereditaria que padecen unas 100 mil personas en España y que se caracteriza por un aumento de colesterol LDL en la sangre desde el nacimiento, comúnmente conocido como colesterol “malo”.

Con este hallazgo se da un paso más en la detección precoz de los DCL, a menudo antesala de alteraciones como la demencia o la enfermedad de Alzheimer. Obtener indicios de estas enfermedades en una fase inicial puede ser crucial para la eficacia de las nuevas terapias.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Fumar nada más levantarse aumenta el riesgo de Cáncer

Los fumadores madrugadores, que echan mano de su primer cigarrillo nada más levantarse por la mañana, tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y de cuello que aquellos que esperan al menos una hora para encender el primer pitillo. A esa conclusión llegaron Joshua Muscat y sus colegas de la Escuela de Medicina Penn State (EE UU) estudiando a cerca de 8.000 fumadores habituales, de los cuales 4.775 tenían cáncer. Los datos, publicados en la revista especializada Cancer, revelan que quienes esperan 30 minutos o menos para encender el primer cigarrillo son 1,79 veces más propensos a sufrir cáncer de pulmón y 1,59 veces más sensibles al desarrollo de cáncer de cabeza y cuello.

Muscat especula que estas diferencias se deben a que "estos fumadores tienen mayores niveles de nicotina y posiblemente otras toxinas del tabaco en su cuerpo, y son más adictos al cigarrillo" . Ser menos "impacientes" y empezar a fumar un poco más tarde podría reducir los casos de cáncer, por lo que los autores recomiendan aplicar esto como primera medida en las terapias que ayudan a dejar el tabaco.